Hola, ¿Cuánto tiempo eh? ¿Cómo estás? Me he acordado de tí, por varias razones, una, porque no te he olvidado, dos porque de vez en cuando te veo, aunque nunca me atrevo a decirte nada, será por vergüenza, porque no quiero molestar, o porque después de lo que pasó y el tiempo que pasó nunca lo vi oportuno y tres porque este puto mundo es un pañuelo, aunque la mayoría de veces lleno de mocos, esta vez, despertó en mí recuerdos. Grandes recuerdos de esos pocos momentos que tuvimos, o que nos dejamos tener.
A mí la vida me va bien, no puedo quejarme, sigo donde estaba, con casi quién estaba, sigo con mis sueños, mis deseos y mis rutinas. Sigo sin olvidar, como dicen en aquella película, “no me acuerdo de olvidarte”. Pero sigo, sobrevivo, que al final es lo que cuenta, pasan los días, las desgracias, las penas, las alegrías, pero yo sigo aquí, a veces sueño con que no sea así, sueño con estar allí y no aquí.
Sueño con viajar al sur, o al norte según se mire, donde tú me dijiste, donde tú soñabas. Mientras seguiré viajando al Este, al Oeste, según se mire.
Tal como te recuerdo es como quiero recordarte, aunque siempre sueño un nuevo recuerdo.
Sólo quería saber que te va todo bien, que estás bien. Aunque no me contestes, soñaré que todo te va bien, o de lo contrario me entristecería. Así que, me alegro mucho de que estés bien, de que te vaya todo tan genial.
Sueño con que me contestes.





